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Y tú ¿blasfemas contra el Papa?

04/22/2019

Cuántos “católicos” se expresan así en redes sociales:

 

“Debo al papa tanta obediencia como la que le debo al anticristo”.

“Ya que su serenísima majestad y sus altezas exigen de mí una respuesta sencilla, clara y precisa, voy a darla, y es ésta: Yo no puedo someter mi fe ni al papa ni a los concilios, porque es tan claro como la luz del día que ellos han caído muchas veces en el error así como en muchas contradicciones consigo mismos. Por lo cual, si no se me convence con testimonios bíblicos, o con razones evidentes, y si no se me persuade con los mismos textos que yo he citado, y si no sujetan mi conciencia a la Palabra de Dios, yo no puedo ni quiero retractar nada, por no ser digno de un cristiano hablar contra su conciencia. Heme aquí; no me es dable hacerlo de otro modo. ¡Que Dios me ayude! ¡Amén!”.

 

  • “¡Eres el peor canalla de todos los canallas de la tierra!”.

De Contra el papado de Roma fundado por el Diablo, pg. 341, Obras de Martín Lutero, Vol. 41.

 

  • “Su infernalidad, el papa”. (en lugar de “Su santidad, el papa”)

De Contra el papado de Roma fundado por el Diablo, pg. 264, Obras de Martín Lutero, Vol. 41.

 

  • “Eres peor que todos los demonios. Lo que has hecho, ningún demonio lo había hecho antes”.

De Defensa y explicación de todos los artículos, pg. 46, Obras de Martín Lutero, Vol. 32.

 

  • “Usted es un vicario del Diablo, un destructor de la iglesia de Cristo, un maestro de mentiras, blasfemias e idolatrías”.

De Contra el papado de Roma fundado por el Diablo, pg. 357, Obras de Martín Lutero, Vol. 41.

 

  • “Usted actúa y habla como la novia del Diablo, expresando lo que el Diablo le inspira”.

De Contra los profetas celestiales, pg. 216, Obras de Martín Lutero, Vol. 40.

 

  • “¿Qué más puedo decir aquí, excepto que esas ideas se originan en sus propios brebajes o en sus sueños de borracho?”

De Las llaves, pg. 326, Obras de Martín Lutero, Vol. 40.

 

  • “Tus palabras son tan tontas e ignorantemente compuestas que no puedo creer que las entiendas”.

De Explicaciones de las 95 tesis, pg. 223, Obras de Martín Lutero, Vol. 32.

 

  • “Eres la prostituta de los herejes”.

De Explicaciones de las 95 tesis, pg. 185, Obras de Martín Lutero, Vol. 31.

 

  • “Estoy cansado de la pestilente voz de tus sirenas”.

De Explicaciones de las 95 tesis, pg. 204, Obras de Martín Lutero, Vol. 31.

 

  • “Aun cuando el Anticristo aparezca ¿Qué mayor mal puede hacer del que has hecho y haces todos los días?”

De Por qué los libros del Papa fueron quemados, pg. 393, Obras de Martín Lutero, Vol. 31

 

  • “Tú eres el verdadero, jefe, y final Anticristo”.

De Defensa y explicación de todos los artículos, pg. 47, Obras de Martín Lutero, Vol. 32.

 

  • “Usted es un asno, con sus largas orejas de burro y su condenada boca mentirosa”.

De Contra el papado de Roma fundado por el Diablo, pg. 376, Obras de Martín Lutero, Vol. 41.

 

  • “El infernal Satanás te maneja”.

De Contra el papado de Roma fundado por el Diablo, pg. 290, Obras de Martín Lutero, Vol. 41.


 

        No te creas más católico por una cierta superioridad intelectual que te crees tener sobre el Santo Padre o el Colegio Episcopal. Jamás, jamás en la historia de la Iglesia Católica ha sido una actitud cristiana insultar y blasfemar al Papa. Al contrario, esta ha sido una actitud muy típica y común entre los protestantes, cismáticos y herejes. De hecho, de todos ellos no hay blasfemia en la que todos hayan coincidido sino la que es en contra del Santo Padre.

 

Algunos han blasfemado contra la Eucaristía, otros contra la Santísima Virgen, otros contra los santos, contra las imágenes, los sacramentos, etc… pero TODOS han convenido en soltar su veneno contra el Vicario de Cristo en la tierra.

 

Si en algo todos los herejes han coincidido, es en blasfemar contra el Papa.

 

Ahora ante las dudas, las inseguridades que nos puedan ocasionar las acciones del Santo Padre ¿cuál es la actitud católica? Rezar. Rezar mucho. Rezar de rodillas. Rezar por él y por la Iglesia. Y no lo digo yo, lo dice un príncipe de la Iglesia a quien compartíamos en unos artículos anteriores y que quiero citar nuevamente:

“Queridos amigos, ¿quieren levantar a la Iglesia? ¡Pónganse de rodillas! ¡Es la única manera! Si proceden de otra manera, lo que hagan no será de Dios”.

 

“Vuestros pastores están cubiertos de defectos e imperfecciones. Pero no es despreciándoles como construiréis la unidad de la Iglesia”.

 

“Ante la avalancha de pecados en las filas de la Iglesia, estamos tentados a querer tomar las cosas en nuestras manos. Estamos tentados a querer purificar la Iglesia por nuestras propias fuerzas. Esto sería un error. ¿Qué haríamos nosotros? ¿Un partido? ¿Una corriente? Tal es la tentación la más grave: el oropel de la división. Bajo pretexto de hacer el bien, nos dividimos. No reformamos la Iglesia por la división y el odio. ¡Reformamos la Iglesia comenzando por cambiarnos a nosotros mismos! No dudemos, cada uno en nuestro lugar, en denunciar el pecado comenzando por el nuestro”.

 

Cardenal Robert Sarah

Ante la crisis, es muy común que queramos hacer algo al respecto al sentirnos completamente ultrajados e impotentes. Sin embargo, el Señor nos da papeles muy específicos a cada ser humano en nuestras vidas. Sin ensoberbecernos y sin faltar contra el cuarto mandamiento, dejemos al Papa ser el Papa. Confiemos en que la Iglesia, esposa de Jesucristo, ha salido de peores crisis sin nuestra ayuda, sino con la ayuda de Nuestro Señor. Dejemos a Dios ser Dios.

 

León de Manresa

 

Ad maiorem Dei gloriam

 

Articulo publicado originalmente en Dominus est

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