El mártir moderno - G.K.Chesterton

El incidente de las sufragistas que se encadenaron a la verja de Downing Street constituye una buena alegoría irónica de lo que es el martirio moderno, el cual suele consistir en encadenarnos para quejarnos de que no somos libres. Unos dicen que estos numeritos retardan la causa del sufragio femenino, otros que son lo único que la hace avanzar. Hablando en puridad, no creo que tengan el menor efecto ni en un sentido ni en el otro. La idea moderna de llamar la atención con simples demostraciones de impopularidad, como hacer que nos echen de un mitin o una asamblea o nos metan en la cárcel, es un gran error. Se funda en una falacia que tiene que ver con el verdadero sentido popular del marti

Trabajar a conciencia

Si queremos de veras santificar el trabajo, hay que cumplir ineludiblemente la primera condición: trabajar, ¡y trabajar bien!, con seriedad humana y sobrenatural. San Josemaría Escrivá de Balaguer. Forja, n. 698. Si por un lado, trabajar por un «motivo sobrenatural» es el alma de la santificación del trabajo, la “materia” a la que da vida ese alma es el trabajo bien hecho. El motivo sobrenatural, si es auténtico amor a Dios y al prójimo, reclama necesariamente que procuremos llevar a cabo nuestra tarea lo mejor posible. San Josemaría enseña que la santificación del trabajo supone la buena realización del trabajo mismo, su perfección humana, el buen cumplimiento de todas las obligaciones prof

Estime a los demás y no dogmatice

Frases como éstas se oyen con tanta frecuencia: “voy a probarle que esto es así…”; “yo se lo demostraré…” Levantan oposición desde el primer momento, equivalen a un reto y la amistad no vive de retos. En cambio, si uno siente modestamente de sí, expresará también con modestia sus opiniones. Con tacto, con delicadeza puede decir: Quizás me equivoque… pero… ¿No piensa usted que…? Como creo haberle oído alguna vez… Tal vez podríamos enfocar este problema desde este punto de vista… Las cosas discutidas han de ser enseñadas como si se tratara de recordarlas. A quien no lo pide no le gusta ser enseñado. Al confundir la sinceridad con la rudeza se incurre en error que dificulta el trato am

Homogeneidad entre el monasterio y el hogar cristiano

Vida monástica, vida cristiana perfecta El convencimiento de que los laicos deben imitar a los sagrados pastores y a los religiosos, perteneciendo a la mejor tradición católica, es sin embargo en nuestro tiempo, en el siglo XX, una idea que resulta chocante. Y esto sucede, entre otras cosas, porque la mundanización hoy frecuente de la vida laical, establece entre ella y la vida religiosa un abismo tal de diferencia, que esa imitación parece absurda e imposible. Pero en aquellos siglos la situación es frecuentemente otra. En efecto, entre el hogar cristiano y el monasterio hay una relativa homogeneidad práctica en planteamientos y costumbres. También hoy podemos comprobar esta realidad en

Virtudes verdaderas y virtudes falsas

Cuando las almas dan los primeros pasos por el camino de la vida espiritual, les suele ocurrir como a aquel chiquillo que, habiendo sembrado en un ángulo del jardín de su casa, con las últimas luces de la tarde, una semilla de trigo o un huesecillo de albaricoque corre al mismo lugar al día siguiente, muy temprano, ya con la esperanza de encontrar allí una espiga dorada o de poder gustar los maduros frutos del albaricoquero. Y, entonces, cuando el niño se da cuenta de que la fecundidad de la tierra no ha podido satisfacer sus esperanzas, ni la urgencia de su capricho infantil, corre, deilusionado y dolorido junto a su madre, para revelarle, con los ojos llenos de lágrimas, la tragedia que en

El Papa confirma al Cardenal Sarah como Prefecto de Culto Divino

Mediante una carta oficial firmada personalmente por el Pontífice El cardenal Robert Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ha sido confirmado en su cargo por el Papa Francisco, según las fuentes de la agencia I.MEDIA. El prelado, designado para este cargo por el Pontífice argentino el 23 de noviembre de 2014, cumplió 75 años, la edad canónica de jubilación, el pasado 15 de junio de 2020. (Cath.ch/InfoCatólica) De acuerdo con la costumbre de la Santa Sede, el Cardenal Sarah recibió una carta oficial firmada personalmente por el Papa Francisco en la que se confirma que continuará dirigiendo la Congregación para el Culto Divino. El pre

CORPUS CHRISTI (A) 2020 LA PRESENCIA REAL DE CRISTO EN LA EUCARISTÍA

Así como la celebración de la Pascua y de Pentecostés tuvieron una significación especial vividas durante la cuarentena, salta a la vista que la tiene de modo más evidente la celebración de Corpus Christi de este domingo. Desde el siglo XIII, cuando fue instituida esta Fiesta, la Iglesia la ha celebrado con Misa solemne, adoración y procesión con el Santísimo Sacramento por las calles de ciudades y pueblos del mundo entero. Pero aquí no se puede ni siquiera celebrar misa en público, y mucho menos hacer procesiones. No puede haber Corpus Christi sin misa. Y es el colmo de la contradicción que, para celebrar la Presencia real y substancial de Cristo en la Eucaristía, los fieles tengan que ver

17 JUN 1821 | El General Martín Miguel de Güemes legaba su vida a la libertad de la Patria

En épocas de independencias, el gaucho Martín Miguel de Güemes se levantaba con su tierra en armas y arremetía contra las hordas invasoras que amenazaban el nacimiento del nuevo pueblo americano. En su Salta natal, en plena guerra de guerrillas una traición lo expuso frente a una emboscada que lo dejaría herido de muerte. Diez días de agonía y nunca se torció ante las propuestas realistas que le ofrecían atención médica y un futuro de nobleza, la única esperanza de vida que le quedaba en ese último Junio de 1821. Ni su precipitada partida a los 36 años doblegó a sus hombres, pues su liderazgo ya daba ejemplo desde 1806 durante las invasiones inglesas cuando se plantó firme y dirigiendo una c

Dulzura en nuestras pruebas

Corremos un gran riesgo de no tener dulzura para con nosotros mismos en las pruebas que Dios nos envía. Si nos descuidamos, con facilidad nos irritaremos por el fastidio de la enfermedad, por la desolación de las arideces espirituales, por los dardos de la maledicencia y de la calumnia. «No basta con querer lo que Dios quiere; hay que quererlo de la forma y en las circunstancias que Él quiere. Por ejemplo, en la enfermedad hay que querer estar enfermo, pues así lo quiere Dios, y de esta manera y no de otra, y en este lugar, y ahora, y entre las personas que Dios quiere. En fin, en todas las cosas nuestra ley ha de ser la santísima voluntad de Dios». A una enferma le escribe: «Estad contenta

Cuidado con los enemigos pequeños

El Libro el Cantar de los Cantares dice: "Hay que hacerles cacería a los pequeños roedores, porque pueden destruir nuestros cultivos" (cf. Ct 2,15). En la vida espiritual debemos cumplir este mandato. No contentarnos solamente con atacar y echar lejos los movimientos más fuertes y violentos de las pasiones, sino también los más leves y pequeños. Porque estos movimientos pequeños les sirven a los otros para atacarnos y vencernos, como los muchachos pequeños sirven a los ladrones grandes para entrarse a las casas, entrando primero los menores por las ventanas a abrir la puerta para que entren los mayores. Y así es como se van formando las malas costumbres y los vicios, empezando por dejar entr

Pandemia, cuarentena, funcionarios, pastores. Una reflexión incómoda.

La palabra pandemia, como tantas otras de nuestra lengua, procede del griego. Platón y Aristóteles utilizan pandēmía, con el significado de «el pueblo entero»; el adjetivo pandēmios designa lo que es común a todo el pueblo, lo mismo que pándēmos. El Diccionario de la Real Academia Española define el sustantivo: enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región. En este lejano sur estamos sufriendo lo mismo que padecen otros países de diferentes latitudes, pero la limitativa cuarentena, que cercena libertades y derechos, es impuesta diversamente en ellas. Los argentinos tenemos que hacer valer nuestra originalidad, ¡falta

¿Qué dice la moral del desnudo en el arte?

Esta es una consulta que exige una respuesta amplia para poder fundamentarse. 1. LA DESNUDEZ EN SÍ MISMA La desnudez no es en sí una cosa inmoral: Dios, después de haber formado el cuerpo humano, lo juzgó muy bueno (Gn 1,31). ¿De dónde viene el posible desorden? Lo tenemos expresado en las dos actitudes sucesivas que leemos en el Génesis: a) ‘Ambos estaban desnudos… sin avergonzarse de ello’ (Gn 2,25). b) ‘Abriéronse los ojos de ambos, y viendo que estaban desnudos, cosieron una hojas de higuera y se hicieron unos ceñidores’ (Gn 3,7). ‘Te he oído -dice Adán a Dios- en el jardín, y temeroso porque estaba desnudo, me escondí. ¿Y quién te ha hecho saber que estabas desnudo?’ (Gn 3,10-11

La muerte de la elefanta Hathini nos invita a reflexionar

A través de distintos portales de noticias, nos enteramos de la muerte de una elefanta de 15 años de edad y de su bebé, ya que el mamífero cursaba dos meses de embarazo cuando ingirió una piña que contenía petardos, lo que le provocó graves heridas y finalmente su muerte, así como también la de su cría. El triste hecho ocurrido en el estado de Kerala, en el sur de la India, generó la apertura de una investigación por un posible delito de maltrato animal, pudiendo los autores enfrentar cargos de crueldad hacia los animales que podrían traducirse en multas o penas de prisión, según las declaraciones de Surendra Kumar, alto responsable de la protección de la fauna de Kerala. Por otra parte, el

Girolamo Savonarola según G.K.Chesterton

Savonarola es un hombre al que seguramente no comprenderemos hasta que sepamos cuánto horror puede haber en el corazón de la civilización. Esto no lo sabremos hasta que estemos civilizados. En cierto sentido es de esperar que nunca comprendamos a Savonarola. Los grandes libertadores han salvado a los hombres de calamidades que todos reconocemos como males, calamidades que son viejos enemigos de la humanidad. Los grandes legisladores nos salvaron de la anarquía; los grandes físicos, de la peste; los grandes reformadores, del hambre. Pero hay un mal inmenso e insaciable comparado con el cual estos son simples molestias, la más terrible maldición que puede abatirse sobre hombres y pueb

Sí, falta más coraje…

Guardo recuerdos entrañables de aquellos años sesenta, y principios de los setenta, en que practicaba judo en Gimnasia y Esgrima, “del Centro”, en mi querido Rosario natal. Mis padres buscaban, en esa ya difícil época, un deporte que sirviera a mi desarrollo espiritual y físico; y que, a la vez, me preparara para la legítima defensa personal. Uno de los profesores que evoco con más gratitud fue Domingo Imbrogno; un auténtico caballero, que unía idoneidad técnica, con claro don de gentes. Seguía de cerca mi entrenamiento. Y, a la hora de corregirme –ante mi pereza, y poca disposición-, me marcaba con firmeza, ¡falta kiai!; grito que, en dicho arte marcial busca, al mismo tiempo, in

facebook.png
instagram.png
gorjeo.png

Para nosotros, la palabra no impide la acción, lo que la impide es no formarse antes detenidamente de ponerla en ejecución, por eso mismo debemos formarnos, y formar a los que sean de nuestro entorno. Para eso queremos distinguimos.